Sobrellevar la alergia con lentes de contacto

Los molestos síntomas oculares como el lagrimeo, el enrojecimiento y el picor provocados por la alergia al polen, tan común en estas fechas, no tienen por qué empeorar con el uso de lentes de contacto.

 

Si te gusta usar lentes de contacto porque te sientes más cómodo pasando la mayor parte del día con ellas y tienes alergia al polen, ya sabrás que no es un impedimento que sigas usando tus lentillas habituales en esta estación. Pero si en cambio eres uno de los nuevos usuarios de lentillas y padeces alergia al polen, es normal que te surjan ciertas inquietudes al respecto de la compatibilidad de la lentes de contacto con esta patología. Además, las opiniones que probablemente hayas escuchado no ayudan mucho, ya que existen ciertos mitos que, desafortunadamente, siguen muy asociados al empleo de las lentes de contacto. Recuerda que el malestar asociado al uso de lentillas está casi siempre relacionado con unas lentillas sucias o con usarlas más tiempo del recomendado más que con otras causas como la alergia al polen.

Por ejemplo, si quieres evitar que se te irriten los ojos, las lentillas nunca deben ser usadas más tiempo del que te ha indicado el óptico-optometrista. Por estos motivos, puedes disfrutar de tus lentes de contacto, a pesar de tener alergia al polen, con total normalidad, pero siempre que te resulte posible, en esta estación en la que nos encontramos, disminuye el uso de las lentillas, intercambiándolas con gafas de ver. De hecho, es preferible que uses las gafas por el día y por la tarde las lentillas, ya que a partir del mediodía los niveles de polen descienden.

 

Ser usuario de lentes de contacto y tener alergia al polen es una complicada situación, pero con un buen tratamiento específico, los síntomas de la alergia en los ojos se alivian considerablemente.

 

OTROS CONSEJOS PARA QUE TUS OJOS NO SUFRAN:

  • Protege tus ojos con unas gafas de sol homologadas adquiridas en un establecimiento sanitario de óptica.

  • Mantén subidas las ventanillas cuando viajes en coche.

  • Procura no salir a pasear por el campo o por parques, donde hay una mayor concentración de polen.

  • Utiliza gafas para montar en bicicleta y si vas en moto baja siempre la visera del casco.

  • Hidrata tus ojos frecuentemente con lágrimas artificiales. Es mejor que estén guardadas en frío porque su efecto descongestivo es mayor.

  • Evita exponerte a ambientes con polvo, a animales domésticos o a agentes irritantes que agraven los síntomas (humo, cloro de piscinas, etcétera).

  • En casa, no abras las ventanas a primera hora de la mañana y al caer la tarde, los dos momentos del día en los que se da una mayor polinización.

  • Utiliza aparatos de aire acondicionado que dispongan de filtros específicos para el polen y humidificadores.

  • Extrema tu higiene diaria. Al regresar a casa, dúchate y cámbiate de ropa, pues el polen se puede depositar en el pelo y en las prendas.

 

NO TE FROTES…
Cuando se tiene un gran picor es casi instintivo el gesto de rascarnos, pero cuando se trata de un picor en los ojos no es conveniente hacerlo. Frotarse en exceso empeorará aún más el picor. En su lugar, puedes pasar una toallita húmeda por los ojos para aliviar esta molesta sensación.

SÍNTOMAS, SOLUCIONES Y RECOMENDACIONES:

Tienes que acudir a un profesional y suspender el uso de lentillas cuando aparecen síntomas como irritación, dolor en los ojos, secreciones y pérdida de la visión. Sin embargo, esto solo ocurre en casos extremos.

En contra de lo que pueda parecer, el uso de lentes de contacto no empeora las molestias alérgicas, sino que puede ser una excelente opción para reducir los síntomas de la alergia. Para aquellas personas que utilicen lentes de contacto, el uso de lentes diarias desechables durante la primavera, sobre todo los días en los que existan unos niveles polínicos elevados, puede ser una excelente opción. Estas lentes son blandas y muy cómodas para el ojo y de uso para un solo día. Utilizar un nuevo par de lentes todos los días reduce la acumulación de polvo, polen y otras sustancias irritantes para el ojo del alérgico. Pero, recuerda que no es recomendable utilizarlas cuando tengas conjuntivitis, para no agravar la irritación ocular.

 

MÁXIMA HIGIENE

Los alérgenos pueden acumularse en las lentes de contacto y empeorar los síntomas oculares. Por ello la limpieza y desinfección de las mismas resulta más muy importante. También es fundamental lavar las manos con frecuencia, sobre todo para evitar cualquier reacción ocular por haber tocado una superficie dónde hubiera polen. Cuando los síntomas son muy recurrentes e interfieren en la vida cotidiana, es necesario ponerse en manos de un especialista en salud visual. El uso de colirios específicos (antihistamínicos o antiinflamatorios) puede resultar de gran alivio para las molestias de la persona alérgica. Si usas colirios para aliviar los síntomas de tu alergia, recuerda que, antes de aplicar el colirio, tienes que quitarte primero las lentes de contacto y después de aplicarlo, esperar unos minutos antes de volver a colocar las lentes.

Además, es importante conocer que, los usuarios de lentes de contacto, deben prestar especial atención a posibles señales que hagan incompatible su utilización con la alergia, como un excesivo picor y enrojecimiento.

 

Extraído de: revista Consejos de la Fundación Salud Visual (www.funsavi.es)   –   Fotografías: www.google.es

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